Escoltas privados han comenzado a proteger a mujeres amenazadas por violencia de género
El servicio de escoltas privados gestionado por el departamento de Interior y Policía Foral para la protección de las víctimas de la violencia de género ha comenzado esta semana a funcionar en Navarra, donde una mujer, en situación de máximo riesgo, tiene asignada desde el jueves una vigilancia personalizada, y está previsto hacerlo en breve a dos o tres más. El anuncio fue realizado ayer por el presidente Sanz durante la visita que realizó, acompañado de los consejeros García Malo y Caballero, a las instalaciones de la Policía Foral para comprobar el funcionamiento de un sistema pionero el estado de protección a las mujeres que permite un respuesta policial instantánea.
Abre tu puerta", del zaragozano Andrés Chueca, se ha puesto en antena este fin de semana, coincidiendo con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Andrés Chueca ha declarado que con su spot intenta "colaborar en la lucha por erradicar esta lacra social".
En las terminales informáticas del CMC aparecen de forma inmediata los datos de la víctima y de su presunto agresor, del lugar desde donde se ha efectuado la llamada y toda aquella información que permita a los agentes desactivar la posible amenaza. Mientras la patrulla más cercana se aproxima al punto señalado, desde el CMC se mantiene el contacto con la víctima potencial y se le dan los consejos necesarios para garantizar su seguridad mientras llegan los agentes. De media y dependiendo de la zona donde se ha comunicado la urgencia, los policías forales y el servicio de asistencia que los acompañan pueden estar en el lugar en unos 10 minutos.
Para disponer de esta asistencia policial, la mujer ha debido previamente solicitarla, ya que se requiere una serie de información, como los datos personales, denuncias judiciales, datos del presunto agresor y situación familiar, entre otros, que debe ser aportada voluntariamente por la mujer. El sistema permite un número ilimitado de asistencias y la Policía Foral se encarga de todas las gestiones técnicas.
LOS CASOS MÁS GRAVES
Más extrema es la medida que ha entrado en funcionamiento esta semana mediante el empleo de escoltas privados para los casos con más riesgo potencial. En estos supuestos, la decisión de asignar protección individualizada no depende de la mujer, sino que en buena medida recae en la evaluación que realicen los expertos de la Policía Foral de la brigada Asistencial junto a los servicios jurídicos y asistenciales de la Administración.
Si se decide asignar protección individualizada, la Policía Foral se encarga de la coordinación. Miguel Sanz, tras anunciar hace un mes en el Parlamento la contratación de escoltas privados para proteger a las mujeres maltratadas, indicó que se ha destinado una partida de 300.000 euros y volvió a insistir en el compromiso de su gobierno en la lucha contra la violencia de género. Por último, animó a las víctimas a denunciar las agresiones y a acogerse a los recursos creados.
El escolta dispone de una inestimable ventaja en cuanto a la protección de mujeres maltratadas se refiere, que es el conocimiento del agresor, tanto físico como de su perfil criminológico, pues tal información se le habrá hecho llegar por los servicios competentes o la misma protegida. Basándose en ese conocimiento, podrá prever las reacciones de aquel anticipándose y estableciendo un método de trabajo eficaz, lo que, sin embargo, no eliminará por completo la amenaza, ya que pueden producirse situaciones en las que el maltratador cuente, para llevar a cabo sus propósitos, con auxilio de otras personas no conocidas por el servicio de seguridad o la víctima.
Para evitar esto en lo posible, el escolta deberá mostrar un "perfil bajo", no marcando excesivamente su presencia en torno a la protegida y desarrollando, por el contrario, habilidades de observación periférica tendentes a identificar la presencia del agresor en el entorno de la víctima. Cobran especial importancia aquí las contravigilancias en los alrededores del domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro espacio frecuentado habitualmente por su protegida. En otras palabras, tratará de ver antes de ser visto, poniendo inmediatamente en conocimiento de la policía la presencia del maltratador en las cercanías e informando, si ese es el caso, de que han sido quebrantadas las medidas de alejamiento.
No es adecuado buscar un efecto intimidatorio sobre personas que, en un estado a veces próximo a la locura, pueden reaccionar optando por la agresión, incluso con desprecio de la propia vida, lo que les convierte en delincuentes peligrosísimos. De hecho, muchos de estos individuos se suicidan una vez cometidas las agresiones.
LA PROTECCIÓN ESTATICA El dispositivo de protección estática a implementar pasa por dos puntos cardinales: el domicilio de la víctima y su lugar de trabajo. Es conveniente en ambos casos realizar una observación de accesos a los mismos desde una distancia y ubicación media, no demasiado cercana. De este modo, se consigue detectar más fácilmente el acercamiento del maltratador que pretenda acceder a los mismos o entablar contacto con la protegida. Si ello se produce, la pauta de actuación correcta será: * Avisar telefónicamente a la protegida para que cierre los accesos con llave y esté prevenida. * Avisar a la policía para el envío de refuerzos al lugar. * Solo como último recurso intervenir procediendo a interceptar al individuo; ya que si el escolta es neutralizado en esta confrontación, su protegida será totalmente vulnerable.
LA PROTECCIÓN DINÁMICA * Debemos establecerse una burbuja de seguridad alrededor de la protegida que la libre de la posible amenaza. * La forma de ejecutar este tipo de protección dependerá muchísimo del perfil conocido del agresor, de la violencia con la que pueda estimarse que es capaz de actuar y de otros condicionantes. * Los desplazamientos de la protegida se realizarán de la forma en que se viene haciendo en las protecciones personales convencionales: el escolta se situará unos pasos por detrás de la protegida y a su derecha, se adelantará en los pasos de puertas, ecaleras, esquinas, etc, variara las posiciones según el escenario, etc...
*En los desplazamientos lo más importante es la neutralización inmediata de la agresión si se produjese, lo que implica inevitablemente cercanía respecto de la protegida. Siempre se prestará especial atención al estudio visual ampliado de la zona al objeto de descubrir con la suficiente antelación una posible intromisión del maltratador en las proximidades de la mujer objeto de protección.
..Si eres un objetivo potencial y vulnerable estaremos a tu lado, te daremos un acompañamiento preventivo, seremos tu escudo, disuadiremos al agresor de cualquier intento contra tu integridad fisica y contra tu libertad de movimientos.
Situaciones de conflicto, peligro inmediato, desplazamientos seguros, miedo insuperable, angustia emocional extrema. Recogida y acompañamiento de familiares, socios, menores y otras circunstancias personales. Presencia en su vivienda y lugar de trabajo.
En los desplazamientos el riesgo de sufrir una agresión es mucho mayor. La brindamos protección contra la violencia de género. En su vida social y de negocios, volver tranquila, sola o con los suyos, de un compromiso social, reunión, cena, espectáculo; acudir, permanecer y regresar seguros y protegidos tiene solución: conduciremos con seguridad su vehículo o pondremos a su disposición uno de los nuestros.